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Mostrando entradas de agosto, 2016

Rascar matices en tinta

Busco refugio entre tus páginas. Aquí y ahora entran las dudas por la puerta de casa y se instalan en mi salón, deciden quedarse conmigo un rato. Nos tomamos un té que compartimos a medias, todos convidados en la misma taza, mientras el reloj vuela y alrededor todo se paraliza.

Una vez más quedo pendiente de lo que surja entre mis dedos, pero cuando quiero mirar, cuando voy a encontrar, no aparece nada. Como si la sensación -casi anticipatoria- de lo que espero fuese lo único tangible aquí, la evidencia no existe.

Desvarío treinta veces por segundo, entonces es cuando me digo a mí misma que toca cambiar, que lo mismo me he equivocado en algún punto. Quizás sea una equivocación entera, puro error completo, de cabeza a los pies. Que no sé ni orientarme, ni qué busco, ni qué quiero, ni lo que odio, ni lo que deseo.

Se me pierden las preguntas entre las costuras, se cuelan, se escurren y se escapan hasta inundar todo a mi alrededor.

La última vez que quise entender acabé del mismo modo qu…

Anochecer junto al asfalto

Sostengo el peso de la avenida
y la apaciguo
con el transcurso del camino
entre mis pasos.
Mi piel protege
el esqueleto que asoma tímido
por sus esquinas.
Aprietan las costuras,
se desvanece bajo las farolas,
y bailan
con la música invisible
del que nada cree y todo ve lejano,
del que se siente un feliz extraño
en un mundo encantado de conocerlo.
El peso de la avenida se amortigua
bajo mis pisadas distantes.
El aire oloroso y fragante de las huertas aún se cuela por las ventanillas y en mi piel se erizan las señales
por las que a tu paso
y a punta de pájaro,
a vuelo de dedo,
trazo mapas donde perdernos.
Seguimos en la tierra de los versos
donde me descubro un día
y al siguiente soy otra
y al otro
y por cuantos ojos vea en mis caminos
hay trece millones de historias.
Aquí sigo, entre imágenes,
mientras la avenida me abraza de nuevo.
Anochecer junto al asfalto
significa que el papel se convierte
en apéndice de mis entrañas.
El peso de las farolas me mecerá
con su luz amarilla
mientras mis órganos …