Ir al contenido principal

Estas palabras

Estas palabras dejarán de existir. Al igual que tantas cosas a nuestro alrededor que acabarán descomponiéndose en sus unidades más elementales, estas palabras se esfumarán de la nube donde se almacenan, dejarán de estar disponibles en la pantalla donde ahora se reflejan. Si acaso alguien recordará haberlas leído alguna vez, pero tampoco podrá visualizar, casi como si las tuviera delante, su orden en concreto o su mensaje.

Se habrá perdido todo para siempre con la muerte de estas palabras. Y morirán como lo hacen los anónimos, en un rincón en silencio, para no molestar. Fuera del alcance de oídos que pudiera recoger su último aliento. Lejos de cualquier atisbo de salvación.

Estas palabras ya se van diluyendo, incluso ahora que las escribo, más aún después, cuando las lea. Ya se me están colando entre las rendijas del teclado y gotean lentas, chorreando bajo los codos, hacia el manual de turno donde casualmente los apoyo. Ahí se mezclan con lo que debería estar estudiando aunque mi mente intranquila se niegue a ello.

Estas palabras no buscan salvación ni la quieren. Nacieron con la certeza de que nada es para siempre, incluyendo este espacio o cualquier otro. En cualquier momento puede golpearlas la catástrofe y desaparecer. Nadie les garantiza que no se esfumen de pronto, por accidente, y no pueda recuperarlas, por más que quiera. ¿Cómo buscar así perdurar, cómo pretenderlo?

Estas palabras mías, por tanto, no pretenden nada. Ni siquiera seguir negras sobre blanco para que sean leídas. Mucho menos que alguien se moleste en recordarlas, no olvidarlas, salvarlas. Nacieron, como tantas otras, al calor de un té, junto con una canción, en silencio o en cualquier otra circunstancia irrelevante. Crecieron una tras otra sin ser cuestionadas por su estructura, su forma o su contenido. Acabaron tomando una entidad propia, una luz las envolvía, y aunque fueron creadas por un chispazo momentáneo, fruto del  trabajo diario, saben cuál es su lugar y su meta: saben que son algo pequeño, que a la vez no son nada.

Estas palabras dejarán de existir algún día. Pero mientras todavía palpiten, respiren, mientras su cuerpo tipográfico sea visible, se aferrarán a la vida. Lo harán con la fiereza del que todo quiere conquistar, arrastrando a su paso cuantas emociones se crucen por su camino, porque para eso fueron creadas. A pesar de la certeza del final seguro e inevitable ese es su destino inmediato.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Escala de Glasgow

Esto de hablar con MedicinaJoven por Twitter sobre posibles reglas mnemotécnicas para aprenderse la escala de Glasgow me ha encendido la bombillita. Porque entre comentarios por ahí, medir los caracteres y tratar de explicarme siento que el pobre ha acabado mareado perdido con mi explicación y no se ha enterado de nada. O eso o soy obtusa con ganas, todo puede ser.
Esto es, sencillamente, tal y como yo hago para acordarme de la escala. No sé si sirve como ayuda o más bien todo lo contrario, pues tiendo a complicarme la vida, pero como mi neurona funciona así, pues nada, le haremos caso, que es la que manda (y la que tiene que hacer el examen luego).

Empecemos con la escala en sí.

(Espero que se entienda mi letra, aunque creo que sí.)
Teniendo en cuenta ya la escala, vamos a observarla un poco mejor. Son tres cosas lo que vamos a valorar con esto: la apertura ocular, la respuesta verbal y la respuesta motora. Simplificando: ojos, habla y movimiento. Al valorar estas tres cosas nos pueden d…

Metáforas y refugio

Su primer nombre no oficial fue la primera palabra que acudió a mí cuando la forma y el fondo apenas habían despuntado en el folio. Como tantas otras, podría haberse quedado en el limbo de las anotaciones que no llevan a ninguna parte, pero prosperó y creció entre temarios.
Su segundo nombre no oficial es "refugio": todo está contenido en o entre sus páginas. Incluso lo nuevo, lo aún no escrito, en formato notas.

Ahora mismo reposa sobre mi mesa tal cantidad de papeles que puede llegar a ser caótico a ratos. Viven sobre esta superficie, ahora decorada con un mantel blanco de rayas de colores que dibujan cuadrículas, el último tema que estoy estudiando y el esquema correspondiente. Al lado, para recordarme lo pendiente, el planning mensual y el calendario del mes. La agenda tampoco anda lejos, mis últimas letras tampoco: en mi cuaderno literario abundan palabras que van pidiendo su espacio. Además, guardo aún dentro de mí la chispa de una posible idea aún primitiva y reciente …

Memorias de un 2016

Enero.Inicio reto 250.Rute y Lucena.Cabalgata.Pre-EIR.Febrero.EIR.Entrevista trabajo.Concursos.Ganadora I Maratón de Microrrelatos Valencia Escribe - Massalfassar.Inspiración. 29/02.Marzo.Puesto 1155.CV.Recital Valencia Escribe.Fallas.Día de la poesía.Viaje a Londres.30, 31/03, 01, 02, 03, 04, 05/04.Freetour y City of London.Abril.Boda de Bar y Marcos.Museo historia natural.Picadilly.Chinatown.Tower of London.Museo de Florence Nightingale.Madame Tussauds.Candem Town.Las cosas claras. Comienzo estudio EIR. #YaNoMax.ENDEI 2016 con Anxo. 15, 16/04.Fin Páginas de Metáforas.21/04.Feria del Libro.Mayo.II Congreso virtual enfermería salud mental.May the 4th.Málaga.Día internacional de la Enfermería.CV.Plan de cuidados literario.27/05.Proba valencià.Correcciones.Junio.Entrevista trabajo (x2).Guiones de historias.La Llamada.Julio.Verano azul URPA.Castellón y Grau.Curso GNEAUPP.Correcciones.Agosto.Fin primera vuelta.Renuevo contrato.Registro Páginas de Metáforas.Academia de nuevo.Septiembre.Mál…