#12visibles12M Una mirada enfermera


¡Feliz Día Internacional de la Enfermería!

Este año he decidido participar en la iniciativa propuesta por NuestraEnfermería y El Enfermero del Pendiente: Una mirada a la Enfermería. El objetivo es parte de esa propuesta que nació hace años y que se hace patente bajo el hashtag #EnfermeríaVisible: hacer que se conozca más la profesión, acercarla al público.

En este caso lanzo mi mirada hacia la Enfermería y paso a analizarla desde mi punto de vista, el de una enfermera que está en paro y que solo pilla contratos los veranos que se acuerdan de mi número de teléfono. Una enfermera que no ha parado desde que terminó la diplomatura en 2010 de formarse, de estudiar todo lo que ha pillado por el camino y más y que tiene el sueño de ser enfermera residente de salud mental (y luego ser especialista, trabajar de ello, una estabilidad... Unicornios rosa cubiertos de purpurina, vamos).

Es por ello que veo que año tras año, conforme los recortes en materia de sanidad están cada vez más presentes, los compañeros están más quemados. Compañeros que en dos mil once trabajaban ya a destajo y se les notaba el cansancio acumulado que luego, en dos mil catorce, estaba hartos a más no poder de la situación de estrés continuo a las que les tenían sometidos, por poner un ejemplo. 

También he visto cómo han pasado de llamarme para contratos al cien por cien, aunque fuesen solo un mes, para hacérmelos al setenta y cinco por cien, primero quince días y luego, con suerte, un mes más. Y he hecho entrevistas de trabajo donde me han alabado el currículum para luego ni llamarme para una negativa. De contrato ni hablemos.

Vivir pendiente del teléfono sin saber dónde te van a destinar, si es que te van a dar trabajo de verdad, es una constante. Esta precariedad es un punto muy negativo de una profesión que me parece maravillosa y con la que cada día estoy más contenta, a pesar de todo. Seguir estudiando, seguir formándome, seguir con interés el Congreso de Salud Mental que ahora se está celebrando, por ejemplo, me dan la vida. No digamos ya ejercer toda esa teoría. Soy más que feliz.

(Inciso: irnos al extranjero NO es la solución definitiva. Y tampoco es lo que busco, sino ya lo hubiese hecho hace tiempo.)

Mientras sigo intentando labrarme un presente y un futuro, aporto cuanto puedo a la Enfermería. Lo hago sobre todo centrándome en el EIR, ese examen de acceso que es una criba brutal. Hablo así de lo que tengo más experiencia, de lo que manejo más a diario. Tiene un proceso a lo largo del cual tu estado psicológico se puede resentir muchísimo y como futura residente de salud mental (esa es mi meta) intento aportar mi granito de arena para equilibrar, para que no sea tan arduo el camino. 

Puede que parezca poco, pero también intento acercar la profesión a mis conocidos. Este blog, por ejemplo, no lo leen solo enfermeros, me siguen muchas personas relacionadas con campos muy diversos, sobre todo del ámbito de la literatura (mi segunda pasión), así que utilizar un lenguaje demasiado técnico sería contraproducente. Prefiero usar uno más sencillo y explicar, por ejemplo, qué es eso del EIR de forma que se entienda fácilmente por los no sanitarios. Sé de primera mano que a más de uno le ha servido para saber de qué hablo cuando les comento lo que estudio. Y es una forma maravillosa de que vean que la Enfermería es algo más, de la formación que hay, del enorme abanico que tiene, del potencial que puede desarrollar más allá de "lo típico", la enfermera de planta hospitalaria.

Entre eso y las noticias que comparto por las diversas redes sociales (podría decirse que la mitad de lo que comparto en Twitter es de la profesión, la otra mitad son cosas relacionadas con la literatura) acerco la realidad en que nos movemos, nuestros problemas e intereses como profesionales a gente que, seguramente, ni se enterarían de la mitad. Y reitero: a mí me siguen, por mis intereses, gente muy diversa, no me muevo en círculos exclusivos enfermeros, por lo que la difusión del mensaje más allá del mundillo sanitario está garantizada.

No sé bien hacia dónde se encamina la profesión, pero siempre que pueda seguiré aportando mi visión del tema, compartiendo noticias, opinando, participando en debates y en iniciativas como esta y dando a conocer algo que me llena tanto como es la Enfermería.

Lo dicho: feliz, muy feliz Día Internacional de la Enfermería.

Comentarios

  1. Gracias por participar en la iniciativa!

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    1. De nada, ha sido un placer. Nos leemos.

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  2. Me gusta tu entusiasmo, a pesar de los pesares. Y me gustaría, aún más, cuando lo consigas, que lo conseguirás, cuando pasen los años, cuando los problemas de lo cotidiano te endurezcan, que sigas manteniendo el entusiasmo. En enfermería, en medicina, en sanidad en general, se trata con material sensible, es decir personas. Personas que acuden a vosotros para solucionar un problema. Pero con frecuencia, más allá de la atención sanitaria, paliativa o curativa; a veces por desgracia sin solución... A veces, desconozco el porcentaje, se busca una esperanza, un trato humano. Sentir que alguien se ocupa de ti, aunque estés desahuciado. Me he extendido, quizás he perdido el hilo. Pero cuando, como usuario / paciente acudo a un profesional de la salud, percibo quién tiene entusiasmo por la profesión. No soy nadie para dar consejos. Un saludo cordial

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    1. Y creo que este entusiasmo no se perderá aunque pasen los años y trabaje a diario. Conozco muchos casos de enfermeros que aunque estén cansados por el estrés y el trabajo diario son todo vocación, les gusta lo que hacen y se nota. Claro que se nota. Como usuarios y pacientes sois los primeros en verlo.

      Un saludo cordial, nos leemos.

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    2. Me parece que en este país están cometiendo varios delitos: uno de ellos tiene que ver con el no trabajar de forma adecuada para evitar/paliar/castigar/limpiar de corrupción los estamentos públicos.
      El otro tiene que ver con el desangrado por aburrimiento que están llevando a cabo con profesionales como tú. Que la enfermería haya sido una de las profesiones más castigadas con los despidos y las no contrataciones dice mucho de quién organiza la Sanidad y lo que determina su funcionamiento.
      Tu entrada es magnífica y no debería pasar desapercibida porque dice mucho de lo que está pasando en este puñetero país en el que un señor que ha sido condenado por hacer algo ilegal decida (en funciones) quien puede o no trabajar en nuestra sanidad.
      Ojalá pronto consigas tus propósitos... mi propia experiencia me dice que el éxito es de quien trabaja mucho y se prepara mucho, pero también hace falta ese puntito de suerte que te haga vencer porque lo mereces.
      Un abrazo y besos miles

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    3. Uff, si hablamos de corrupción no pararíamos ni en una semana, de todo lo que hay por ahí entre oculto y que se sabe (y lo que se está viendo hasta ahora es la punta del iceberg).

      Es una pena y una vergüenza lo que han hecho con la Sanidad en este país... Y siguen haciendo. Es que te quedas sin palabras ante tamaño atropello que, además, no paran de hacerle a la Enfermería día sí y día también.

      Espero que este año sea el definitivo y pueda conseguirlo, sí.

      Besos y mil gracias por el comentario.

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