Aplazar la vida

«Durante meses te dedicas a aplazar lo que te gusta persiguiendo un sueño.

Ahora no puedo hacer esto, con todo lo que me apetece, porque pasaría horas dedicándole tiempo y al final me arrepentiré por no estudiar un poco más. Ahora no puedo perder ni un segundo, no puedo dedicarme a mi afición favorita. Ahora no puedo hacer otra cosa más que repasar de nuevo, más adelante. Ahora no. Ahora no. Ahora no.

Va avanzando el año hasta que los "ahora no" se repiten cien veces al día. Y un día, de pronto, llega ese "día siguiente" por el que tanto aplazas, llega el "ahora sí" y te encuentras sin nada que hacer. 

Desubicada, sin saber ahora en qué emplear esas horas que antes anhelabas tener libres, sin que todos esos ingredientes que tanto te atraían se presenten ante ti tan tentadores. Has aplazado demasiadas cosas por el camino, has dejado de lado tu vida por una meta.»


Al lector opositor le tocará ahora ver si esta decisión fue adecuada o no.

Durante meses también he jugado a eso del "ahora no", aunque no al cien por cien. He escrito, he leído, he tenido una pequeña dosis de vida más allá de los apuntes siempre que he podido, pero no como una experiencia plena. También he dejado de lado cosas que me apetecían horrores hacer en esos momentos, las he ido apuntando para volver a ellas más adelante.

He hecho montones de listas de cosas para hacer cuando llegara ese día en que sería libre por fin y podría hacer cuanto me apeteciera, sin remordimientos. Ahora sí. Ahora sí. Ahora sí.

La contrapartida de estar dedicándome ahora a todas esas letras que he acumulado tanto tiempo es que ahora no están tan frescas como en el momento en que vinieron a mi mente. Hay una corrección que me ha costado más de quince días completarla en condiciones, tal y como sentía que debía quedar el texto. Hay otra que se me ha resistido de tal manera que ahora tengo un manuscrito que no sé cómo meterle mano. Tengo una historia que se ha quedado paralizada en pleno crecimiento y no sé qué hacer con ella.

Supongo que poco a poco volverá todo a la normalidad, es un cambio bastante brusco.

Al menos me felicito por no haber aplazado mi vida al completo. Ya que la he retomado y llevo disfrutándola casi un mes puedo decir que no he terminado después de tanto tiempo de preparación con el trauma del "y ahora qué hago sin estudiar".

El "ahora no" no ha matado mi vida. El "ahora sí" está haciendo que vuelva a florecer.

Comentarios

  1. Es curioso porque yo siento que vivo en un «ahora no» constante que no llega a terminarse nunca. ¿Alguna vez me concederé un «ahora sí»?

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    Y en cuanto a la escritura, un consejo que me han dado en los talleres literarios y que te dejo por si acaso te resultan efectivos y todavía no los conoces, son los siguientes:
    escribe todos los días aunque sea diez minutos, lo primero que surja. Regalarte a ti misma ese tiempo ayuda a pasar los días más rápidos, buscando esos diez minutos de desconexión con la rutina y poder escribir;
    por otro lado, es bueno detenerse en el momento del auge creativo y reservar las ganas de continuar escribiendo para el día siguiente. Eso hará que te concentres en la historia y pases las horas que falten pensando en ella (es un truco para no olvidarte de las buenas ideas que se te van ocurriendo), hilando bien el argumento y sobre todo, aumentando la disciplina que supone escribir a diario.

    A mí me sucede también lo que cuentas, pospongo mis ideas y cuando me pongo a ello los engranajes están algo oxidados, cuesta arrancar. Espero que los trucos de mis profes sirvan para retomar esa historia que has dejado a medias o quizá empezar una nueva. En cualquier caso, felicidades por estar floreciendo, Isi.

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    Respuestas
    1. Yo no termino de estar segura si este es el "ahora sí" definitivo, pero llevo tratando de creérmelo desde que me quité el examen de en medio por si acaso. No quería perder la oportunidad.

      Lo de los minutos de desconexión y escritura diaria llevo un tiempo practicándolo. Me ha costado que se convierta en rutina diaria pero desde el 1 de enero no ha habido un día que no haya escrito algo, por corto que sea.

      Lo segundo creo que voy a tener que ponerlo en práctica, a ver si así consigo ponerme con esa historia que tengo ahí.

      Muchas gracias por los consejos y espero que tu "ahora sí" llegue pronto y florezcas también. Estoy segura que cuando llegue ese día no vas a poder dejar de hacerlo.

      Besos, nos leemos.

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