7 ene. 2016

Desconexión - reconexión

Sweets

He pasado una semana desconectada de todo.

He mandado a la mierda preocupaciones varias, estrés, el látigo interno, horarios, obligaciones... Todo cuanto pudiera alterarme.

He pasado una semana rodeada de los míos, dedicándome a recargar las pilas, disfrutar de ellos y del tiempo juntos.

He pasado toda una tarde con mis ACME arreglando el mundo para luego ir a cenar con ellos y acabar de arreglarlo del todo.

He podido abrazar por fin a mi querida Princesse y nos hemos tomado el café más internacional, improvisado y necesario del mundo. Solo así es posible terminar el año de puta madre.

He estado con mi familia, hemos cenado juntos en nochevieja, brindado con moscatel espumoso malagueño (biznaga en la etiqueta incluida) y comido al día siguiente todos de nuevo porque quién dijo hambre.

Me he puesto en tres días más vestidos, medias y tacón que en casi todo el mes de diciembre (biblioteca), he gozado desempolvando una de mis paletas de sombras favoritas y un pintalabios bien rojo, como la ocasión merecía.

Hemos hecho kilómetros y más kilómetros, hemos visto un belén de chocolate y otro de azúcar y merengue.

Hemos hecho las compras de regalos de rigor y, entre medias, visto la cabalgata del barrio. Hacía años que no cogía caramelos.

Hemos comido roscón de reyes, chocolate y demás chucherías (incluyendo chocolate a la taza) por encima de nuestras posibilidades mientras jugábamos a diversos juegos de mesa.

He leído lo mínimo indispensable de mis apuntes cuatro ratos mal contados porque decir que he estudiado sería mentir descaradamente y tampoco es que haya abandonado del todo el estudio.

Me he asomado lo justo y necesario a las redes sociales, casi coincidiendo con las publicaciones en mis blogs. Desconexión total.

Ha pasado en un suspiro todo este tiempo y ahora, de vuelta en casa y con el temario y la planificación delante debo decir que sí, tendré ahora el mayor reto del mundo y mil cosas por hacer, incluyendo algo pendiente de estos días. A cambio, vengo con las pilas más que cargadas así que EIR, tú, sí tú, tengo algo que decirte: voy a por ti a muerte.

4 comentarios:

  1. A muerte hasta el infinito y más allá. Descansar sube netas, créeme. Has hecho muy bien retomando todo eso, Isi. Vendrás a tope.
    ¡Muchos besos y mucho ánimo!

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    1. Buah, ayer escribiendo esto no pude ponerme luego, venía del tren muerta y tocaba hacer la compra, lavadoras... Pero hoy me noto despejada como hacía tiempo que no lo estaba. Creo que sí, que esto me va a subir las netas a tope.

      Gracias por los ánimos siempre. Muchos besos.

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  2. Va, que eso está hecho antes de que te des cuenta. ;)

    ¡Mucho ánimo y enhorabuena por empezar el año con esas buenas vibraciones!

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    1. Estos últimos días van a ser estresantes uno detrás de otro, así que se agradecen los ánimos.

      Feliz año para ti también. Besos.

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Gracias por leer esta entrada de Una enfermera rodeada de cerezas.
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