Sigo viva entre apuntes

Hay días que me descubro pensando en que debería venir por aquí, que debería actualizar y volver a mi vieja rutina, aquella que empecé justo cuando decidí prepararme el EIR, de publicar una entrada por semana. Para alguien que lleva tanto tiempo escribiendo y que de pronto se da cuenta que en cuestión de días cumplirá siete años con este rinconcito virtual se me hace rarísimo este silencio. Como si no fuese yo, vaya.

Pero por más que pienso en volver, en retomar esa costumbre, en dedicarme cada semana a teclear un rato algo sobre motivación, enfermería y el famoso examen siento, por otra parte, un bloqueo tan grande que no me siento capaz de volver a hacerlo. Como si hubiese dicho ya todo lo que tengo que decir, aunque sé que no es cierto, que tengo aún cosas en el tintero (para variar en mí).

Pesa demasiado el hecho de que este será el cuarto año que lo intento. A estas alturas no sé ya de dónde saco la fuerza de voluntad, creo que tira más de mí el hecho de ser una cabezota sin remedio, el "esto me lo saco por mis santos ovarios". Hay días que sentarse frente a los apuntes cuesta la vida. Siento que estoy haciendo lo mismo una vez, y otra, y otra, y así hasta el infinito.

Es por eso que dejé de venir cada semana por aquí a contar batallitas. En este tiempo de "descanso" tampoco he sentido mucho impulso de venir a contar nada nuevo sobre el examen, pero también echo de menos mi espacio. Estamos hablando de siete años actualizando este blog, jamás me he tomado vacaciones con él.

Estar tanto tiempo sin escribir aquí se me hace absolutamente marciano y el cuerpo me pide volver, me pide escritura más allá de todo lo que hago a diario, y es mucho. Llevo en paralelo mi lado literario con esto, de hecho es algo que se nota en seguida cuando se visita mis Cartas, el amor a la escritura y cuánto tiempo le dedico. Pero más allá de proyectos, desahogos, retos y concursos existe mi lado bloggero, ese que me hizo hace siete años, un 19 de octubre inaugurar este rincón de una flor solitaria, rebautizado desde hace unos años como Una enfermera rodeada de cerezas.

Sigo convencida de que hice bien al decidir de dejar de venir cada lunes con la puntualidad de un reloj suizo, por más que lo eche de menos. Y estoy convencida de ello, cada vez más, conforme voy tachando metas conseguidas en mi planificación particular. Que siga así mucho tiempo más, mientras me seguiré llenando con la satisfacción del deber cumplido y con lo conseguido, además de esas pequeñas cosas que hay por medio, entre página y página, que sienta tan bien.

Pero ya hablaré de eso el próximo 19. Qué menos que venir actualizando el cumpleblog, no se celebran siete años de vida virtual todos los días.

Comentarios

  1. Qué razón tienes. 7 años son muchos y no son moco de pavo. Además, y tú lo sabes, no siempre se está al 100%.
    Si el síndrome de abstinencia que estás "sufriendo" con las Cerezas te vale para conseguir metas, bienvenido sea. Ya tendrás tiempo de postearnos qué sientes al ver que estás en el Ministerio dándole al Intro :)
    Y siempre te queda el blog literario -no suelo comentar en él, pero no me pierdo ni una sola entrada, ¡que conste!-.
    Venga, que este año sí. TIENE que ser que sí.
    Mucho ánimo y muchos besos.

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    1. Allí también se puede comentar, señora mía. Por si acaso se lo recuerdo ;)

      Sé que no siempre se puede estar al 100%, por eso mismo estoy reservando mi esfuerzo más importante al estudio. Prefiero centrarme y sentirme feliz por ir tachando cosas que consigo (terminar X temas complicados, cumplir con el horario semanal, etc.) Ojalá este sea mi año. Me lo estoy currando como para tal y el síndrome de abstinencia lo estoy llevando escribiendo más, pero en los ratos de descanso, así que al menos me desahogo.

      Un beso y gracias por tus ánimos siempre.

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    2. Por supuesto que sé que puedo comentar, pero ¿sabes? Me da respeto. No me preguntes por qué, pero me impone escribir en tu otro blog.
      Haces bien en centrarte en el estudio, ya disfrutarás, como te dije en el otro comentario.
      Las gracias no se merecen, mujer :)

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  2. Ay, Isa, ¿qué decirte que no te haya dicho ya? Si es que tenemos que volver a vernos y nada de Málaga, no, en la puerta del Ministerio, como debe ser.

    Muchísimo ánimo y que este descanso del blog te ayude a conseguir tu sueño.

    ¡Besos!

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    1. A ver si por fin conseguimos abrazarnos en el Ministerio y celebrarlo después como se merece.

      Muchísimos ánimos para ti también y un beso.

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Gracias por leer esta entrada de Una enfermera rodeada de cerezas.
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