23 oct. 2015

Gou on Progressive


Mi cumpleaños fue el pasado 5 de septiembre. Ese día, y después de haber pasado el verano en Málaga, estaba por fin en Valencia, había vuelto un par de días atrás. Lo celebré como llevaba queriendo hacerlo desde hace tiempo: yéndome con mi señor esposo a comer el mismo día, no otro (hasta este año el día de mi cumpleaños no lo habíamos podido pasar juntos físicamente), vestida con uno de mis vestidos favoritos, mi dream dress de toda la vida, uno con rayitas azules y estampado de tarros de mermelada de cereza en la parte inferior de la falda (imagen aquí). Que hay que hacer honor a eso de la obsesión con las cerezas.

En resumen, fue un buen día, aunque me faltaron mis niñas. Pero vamos, no pasa nada, ya se lo han currado a base de bien para hacerlo especial mes y medio después. Además de un maravilloso maletín, como bien dicen, para que las visite haciendo de enfermera, una tarjeta muy original, un pendrive jeringa y fotos del viaje a Japón de mi oneechan Anna, el paquete traía casi lo que más ilusión me ha hecho en muchísimo tiempo, casi más que estrenar aquel vestido en septiembre: un disco original de uno de mis grupos favoritos, High and Mighty Color. Más en concreto su segundo disco, Gou on Progressive.

Me emocionaron y por eso tengo que quererlas un montonazo más de lo que ya lo hacía.

Cuando vi el disco me faltó muy poco para gritar de felicidad. Bueno, para qué mentir, alguna que otra exclamación solté en voz alta, eso no se podía contener. Que encontrar algo de este grupo fuera de Japón es casi imposible.

Tras siete años de Cerezas y de flor solitaria Ichirin no hana vino a mí en forma de disco auténtico, venido desde Japón. Mi grupo favorito, mi canción. La única canción que me ha descrito al cien por cien y que pase lo que pase y descubra la música que descubra sigue teniendo la misma magia sanadora que la primera vez que la oí, cortada por un opening de Bleach. Qué sensación tuve esa primera vez, cómo se enlazó a mí, cómo se ató a mi alma. Nunca hubo nada igual y lleguen las que lleguen esta es la más especial de todas.

Ocho años de obsesión con la canción. Siete de Cerezas. Cuarto año de EIR. Segundo con academia. Y esta flor solitaria ha florecido mejor que nunca.

Creo que tengo motivos de sobra para no olvidar este cumpleaños en mi vida

2 comentarios:

  1. Me alegro un montón de que pasaras un cumpleaños tan genial :) Te lo mereces, mujer, claro que sí.

    Lo que sí, que no se ve la imagen del vestido xD y me he quedado con las ganas!!

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    1. Ya te pasaré por privado una foto del vestido, no te preocupes.

      Fue un buen cumpleaños, tanto el mismo día como en diferido, con los regalos.

      Un beso, nos leemos.

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Gracias por leer esta entrada de Una enfermera rodeada de cerezas.
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