Decálogo para empezar con fuerza la semana

He tenido semanas mejores que esta anterior, eso desde luego. Y peores, también. Hoy creo que hago recolección de pensamientos para arrancar mejor esta semana que empieza ahora. Al menos seguro que lo haré con más fuerza.


1. Hay días que son tal cúmulo de sucesos que los borraría del calendario, como si no hubiesen existido nunca. Sin anestesia, porque total, para qué.

2. Dentro de mis ganas de extirpar y de mi nulo uso de la anestesia, añado a la lista de "cosas y seres que deberían arder en el infierno lentamente, que sufran" a los que se dedican a juzgar tu vida, tus decisiones, lo que hagas o no y a darte lecciones de moral gratuitas. Nunca está de más ampliar la lista, eso desde luego. Menos lastre, menos gilipolleces que aguantar.

3. En el subapartado "cosas que odio con fuerzas" voy a añadir, sin duda, y un poco a posteriori (un poco bastante, pero tampoco pasa nada, esto no caduca): cuánto me repatea la condescendencia y/o el ataque gratuito hacia mí por el simple hecho de tener menos edad que mi interlocutor, cara de niña directamente o, en algunos casos, todo lo anterior y ser mujer. Son ganas de invocar al diablo al hacerlo, pero los hay insensatos en todas partes.

4. Del día horrible en sí, y obviando todo lo anterior, que no es precisamente relacionado con dicha jornada, desde luego me quedo con los mensajes que crucé con algunas personas. Tan necesarios en ese momento. Tan importantes. Tantas gracias que os debo que no os hacéis a la idea.

5. Ahora mismo, dentro de mis necesidades vitales, en mi pirámide de Maslow particular destaca con un punto rojo, en negritas, lo suficientemente grande como para que se vea a kilómetros: "aquí falta un desayuno con ma Princesse". El subidón anímico y literario que supone es exactamente la guinda perfecta a cualquier verano que se precie.

6. Mientras tanto, y pase lo que pase, sigo sumergida en mis letras, a ver con qué me sorprenden. Porque lo siguen haciendo, incluso en revisiones de cosas viejas que abandoné hace bastante tiempo. Porque al final va a tener razón, como siempre, con lo que dice de mi mundo interno, entre otras cosas. No me olvido: "Poupée, tu es une poétesse, n'importe si t'on publie ou non." Je te remercie, ma belle.

7. Y dentro de todo lo malo, de esta semana horrible, de días en que no he podido ni acercarme a los apuntes por otros motivos que aquí no aparecen, me quedo con que me sigue cundiendo el tiempo. Y que lo seguirá haciendo, porque así me lo he propuesto y porque mi meta está al alcance de la mano, solo depende de mí y de mis esfuerzos.

8. Digan lo que digan, soy de locus de control interno. De tomar yo las riendas, guisármelo y comérmelo a mi manera. Por eso, pase lo que pase, me quedaré con que lo voy a seguir intentando en todos los sentidos, en todos los ámbitos, atacando a todos mis frentes hasta que lo consiga. Así se hunda el mundo y el universo por el camino.

9. No barajo la opción de dejar de luchar por lo que quiero, sea lo que sea. Rendirme no está en mi diccionario interno ni creo que lo esté nunca.

10. Y, mientras tanto, seguiré escribiendo.

Comentarios

  1. Me limitaré a opinar con dos palabras: OLE TÚ.
    Nada más que decir.

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    1. Echaba de menos leerte por estos lares, Srta. Lecter. Gracias :)

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  2. Muchos ánimos Isi, y cómo dicen arribe ¡olé tú!
    no dejes que nadie ni nada te arrebate las ganas de luchar.
    Un abrazo con mucho mimo.

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    1. No me las arrebatan, tranquila, solo que a veces necesito desahogarme un rato antes de seguir.

      Un abrazo fuerte, guapa :)

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