26 ene. 2015

Conjugaciones de olvidar (semana 34)

No he olvidado, por eso recuerdo. Lo hago en papel, a modo de portada de mis notas llenas de tachones sobre lo que estoy estudiando. Papel que me observa en la mesa, en posición privilegiada, junto a la agenda y sobre los apuntes pendientes de tocar a lo largo del día. Papel que me sigue diciendo lo que soy, que me recuerda mis nombres, todos ellos. Papel que he leído tanto que casi he desgastado sus letras, que las llevo impresas en las manos, que las repaso cada vez que veo el título. Papel que me obliga a tener presente el esfuerzo, que me dice en voz baja: "un poco más, ya casi estás".

No olvido, tengo una lista de música con la que las noches se hacen intensas y diferentes. Le doy un ingrediente extra al aliciente de la cuenta atrás que está acabando, a la que le falta tan poco que cada vez veo más cerca el día en cuestión. Y el siguiente, de puro vicio y descanso. Música que me hace evadirme a ratos, a ratos centrarme. Música que me da alas, que me impulsa, me hace tomar aire como si fuese a dar el salto de mi vida.

No olvidaré porque tengo una lista de motivos. Lista donde he ido apuntando tantas cosas personales desde marzo que ahora es un cóctel de todo tipo de ingredientes, la mezcla de lo que he sido y soy en un año. Lista donde hay elementos menos potentes y otros que son la máxima fuerza. Lista donde el motivo número cincuenta y ocho se ha convertido en El Motivo, el que me hace convencerme que recordar no estaba de más, que mis nombres son importantes por una razón. Lista que me ha devuelto la fuerza, si es que alguna vez la he perdido, y me ha mantenido cuerda, si es que alguna vez lo he estado.

No olvidaría lo que he aprendido, sobre todo en las últimas semanas, tan intensas ellas. Ni las conclusiones. Ni el sonido marino que me acompaña ahora, en silencio, repasando mentalmente punto a punto lo que será (seré) a partir de febrero.

No olvidaba lo mucho que adoro hacerme listas, lo que me encanta dejar constancia en papel de cuanto me rodea. Esta vez no será menos.

No habré olvidado, entonces, quién soy, cómo he llegado hasta aquí. Sigo siendo la misma que empezó a bloggear por necesidad de expresarse y no va a cambiar, pero sí va a replantearse según qué cosas. Gracias, conclusiones. Gracias, oxígeno en forma de futuro cambio.

Haga lo que haga el próximo sábado, sé que daré lo máximo de mí. Eso y que tengo pendiente retomar demasiadas cosas pendientes de ahí en adelante. Necesito desconectar del EIR a la voz de ya y, por suerte, sé cómo quiero hacerlo. No lo hube olvidado.

2 comentarios:

  1. En todas las entradas te digo lo mismo porque es verdad. Pero ésta creo que se lleva la palma: motivación, determinación y fuerza que sale de donde nunca creeríamos que estaría.
    Vas a ser la número uno. Y yo seré de las primeras en felicitarte cuando me entere.
    Te mereces esa plaza, son ya muchos años a las espaldas y mucha ambición (positiva por supuesto, andar sin pisar) acumulada. Éste es tu año, y me encanta la idea de que tengas tantos motivos y tantos nombres.
    No necesitas suerte, valkyrja Eir. No te hace falta porque lo tienes al alcance de la mano. Que no se diga que el sacrificio se ha hecho en balde.
    Que sepas que desde una Comunidad con mar hay una "r minúscula" que quiere tanto como tú que obtengas tu placita de Salud Mental.
    Muchos besos.

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    1. Quién te pillara como R mayor (me gusta más eso de "mayor" que "mayúscula") cuando tenga mi plaza. Porque la veo, la visualizo, tengo claro que está aquí, muy cerca.
      Ya va siendo hora de conseguir lo que quiero, por lo que llevo tanto tiempo trabajando. Demasiados años. Y descuida, en cuanto sepa lo que sea te informaré, como corresponde.
      Besos y gracias por tu comentario, como siempre :)

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