Alimentar la motivación (semana 23)

Este blog ha cambiado ya tropecientas veces de imagen, pero aquí estamos, con otra nueva. Y esta vez con imagen de fondo diferente a lo acostumbrado, así como cabecera a estrenar. Entre eso y mi lado literario se nota un huevo que estoy dándole de comer a la neurona apuntes a mansalva y que no tiene otra cosa mejor que hacer cuando me tomo un descanso que desfogarse de forma creativa. En eso aprovecho dicho tiempo de relax, en eso y en buscar un fondo acorde con el blog y encontrar uno de neuronas.

Estos días, además de retocar la plantilla del blog y escribir, estoy haciendo más cosas, como por ejemplo engordar a base de páginas y más páginas la carpeta donde guardo los esquemas y apuntes que me hago mientras estudio. O practicar las preguntas tipo test. O ir a clase. O dedicarme a cubrir mi rincón de estudio de esas cosas que motivan y dan ganas de seguir adelante.

Creo que a veces se nos olvida alimentar a las ganas, con eso de centrarnos tanto en estudiar. Se nos olvida dedicarle un momentito, por mínimo que sea, a hacer de esto algo más que un mero conjunto de días entre patologías y planes de cuidados, una cuenta atrás donde la ansiedad empieza a asomar por cada día que pasa. Y no.

Como dije en una entrada anterior, hay veces que escribo cosas que me motivan demasiado. Una de esas la imprimí y la tengo pegada a la estantería. Cada vez que miro ahí o cada vez que tengo que coger algo lo veo, recuerdo. Y me da fuerzas. También tengo mensajes positivos en la nevera, así que cada vez que voy a la cocina no me queda más remedio que verlo. Y sentirme mejor después.

[Lo de los mensajes positivos en la nevera no iba de coña.]

Mi autoexigencia me dice que podría ir mejor con el estudio, que podría apretar más. Seguramente es cierto, porque todo siempre es mejorable, pero con este tipo de mensajes a mi alrededor me lo tomo de otra forma, no como si mi autoexigencia estuviese ordenándome con un látigo que estudie más. Actitud ante el estudio, a fin de cuentas.

Quedan 82 días.

Comentarios

  1. Está bien eso de ponerse notitas de motivación ;)

    Yo también creo que se nos olvida alimentar las ganas, que nos centramos tanto en estudiar, estudiar, estudiar, que la motivación la dejamos a un ladito bien tranquilita.

    82 días. Miedo.

    ¡Besos!

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    1. Tan tranquilita que se nos aburre y todo. Esta semana haré yo el simulacro, a ver qué me sale. Ya te contaré cuando lo haga.

      Un beso y a por ello.

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  2. OLE, OLE y OLE.
    No digo nada y lo digo todo.

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    1. Jajajaja captado, señorita. Todo dicho. Un beso.

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Gracias por leer esta entrada de Una enfermera rodeada de cerezas.
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