El previo II (semana 6)

Me dediqué a los simulacros en los cuatro ratos que me pongo. Al menos siguen saliendo, a pesar de todo. Muy mejorables, por supuesto, pero saber que hay margen de mejora me da aliento. Podría ser peor, siempre podría ser peor.

También estuve organizándome. No sabes el caos que manejas hasta que te das cuenta de que toca ordenarlo todo. Maldigo entre dientes mientras compruebo todo con el máximo cuidado. Niños, no me sean como la loca de las Cerezas, estar a caballo entre dos sitios y pretender llevarlo todo adelante es desquiciante.

Fui a clase, como siempre. Aproveché los minutos y traté de absorber todo lo posible, que se metan más conocimientos en mi neurona es cuestión de tiempo y de sentarme más a estudiar. Cuestión de no estar tan liada, pero pronto, más pronto de lo que parece, podré hacerlo. Me tomo estas dos semanas anteriores de descanso y vacaciones. Pienso que, bueno, al menos he desconectado y tengo las pilas cargadas y más ganas. Muchas más.

Pero lo mejor de la semana viene de la mano de varias personas.

El martes ma Princesse y nuestra costumbre de hablar de todo lo posible y lo imposible. Me quemé con el sol en el espigón, pero no importó. Tuvimos tiempo de ponernos al día y debatir. Me insufló ánimos y fuerza, así como vientos nuevos, de esos que agradeces para seguir creciendo. Siempre ha sido así, no iba a ser esta vez menos.

El domingo mis niñas y sus novios. Esa reunión y comida en la piscina, tan necesaria y con la que disfrutamos tanto. El relax en el agua y las charlas. Fue algo más que quedar. Fue algo más que un simple día de piscina. Tengo ahora un marco de fotos (azul, por supuesto) que da fe de ello. Y unas semillas que espero que broten y alegren mi balcón.

Me quedo con las sensaciones de estos días, porque sé que las usaré y me servirán. Porque van a ser un horizonte a contemplar a partir de ahora.

No puedo cerrar la semana sin comentar lo bueno del lunes, aunque no suele ser la costumbre. Pero es que hoy me han dado la mejor noticia, a tres días del gran cambio: mi lado literario salta de alegría porque me han publicado en una revista online. Hablé de ello en mi otro blog, por cierto.

Feliz semana, señores.

Comentarios

  1. Ay ay ay!! Que te queda taaaan poquito!! ^.^

    Que no se te pasen las horas tan rápido, saborea cada momento.

    ¡Un abrazo!

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    1. Nada de nada casi. Tengo ganas de que pase todo ya, sí, da igual que sean horas rápidas. Que la impaciencia me come.

      Un beso.

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  2. Ánimo guapa. Vas a conseguir todo lo que te propongas ;3

    Sobre el reloj de Totoro, lo compré aquí: http://sayurismarket.blogspot.com.es/search?updated-max=2014-07-14T16:18:00%2B02:00&max-results=1

    Parece que todavía queda un modelo disponible, uno fue el que compré yo que ya no está en la entrada y otro está reservado.

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    1. Oh, muchas gracias por la tienda. Creo que me lo voy a pedir como regalo de cumple jajaja

      Gracias por los ánimos también, creo que lo conseguiré, cueste lo que cueste.

      Un beso.

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Gracias por leer esta entrada de Una enfermera rodeada de cerezas.
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