7 abr. 2014

Rompo lanzas

Llevo con la idea de teclear esta entrada un montón de tiempo. En concreto, desde el 26 de marzo (el TL de Twitter es un chivato, pero para eso está, para hacer memoria). ¿Por qué ese día? Porque leí una chorrada por ahí a la que contesté, un chiste sobre la salud mental y las especialidades. Nada serio, pero a lo que no me pude resistir a decir algo.

[No entiendo por qué se ve tan oscuro... Por cierto, si queréis ver el original pinchad aquí, que el fondo de Yoda que tengo puesto a mi Twitter lo merece.]

Que repito, que sé que es una coña, que sé que no iba con mala intención ni me lo tomé como tal, pero me hizo pensar. Qué le vamos a hacer, mi neurona tiene su propia forma de enlazar ideas y en ese momento las sinapsis se le llenaron de neurotransmisores. La pobre lleva queriendo desde entonces que escriba esto y viendo que las ganas no disminuyen ni un poquito, sino que crecen, pues aquí que vengo. Tengo un fin de semana entero por delante y mucho que estudiar, así que conociendo a la señora del axón que habita en mi cabeza sé que se hartará tarde o temprano y terminaré redactando la entrada entre descanso y descanso.

[Interludio musical para ellos, que son de lo más inspiradores con el tema que quiero tratar.]

Ya manifesté por aquí, hace un par de entradas más o menos, que voy luchando por el objetivo de ser la número uno el año que viene, básicamente porque me han tocado la moral este año bastante con el examen que han hecho (medio examen para impugnar, de risa esto), con lo que luego ha pasado con las plazas (anular en Granada 6 a escasos días de la adjudicación, muy lógico todo) y con lo que sé que pasará el día 11 (la 10.000, habiendo ido a ver cómo es el examen y si el papel es blanco o no, irá por delante del resto solo por tener el 33% de "discriminación positiva"). Como el objetivo "aprobar" sé que lo cumplo de sobra y encima la niña esta tiene la mala costumbre de no quedar nada mal (por encima del número 3000 de orden en esta ocasión, por encima de la 1400 en la anterior), por eso he decidido cambiar la meta a ir por el número uno.

Y sí, sigo eligiendo salud mental. Y si ahora mismo fuese la primera en elegir el 10 a primera hora de la mañana con los ojos vendados lo firmaría igualmente, oigan. Comparto un poco el punto de vista que he leído en el blog de Nebulina y en el de Dra Nova: la especialidad te elije. En mi corta trayectoria profesional he rotado por centro de salud mental (en mis prácticas), en la unidad de agudos de un hospital (como profesional ya, el verano de 2011 me trajo muchas cosas buenas) y, encima, hace un par de años, en 2012, cuando unas antiguas compañeras y yo decidimos que por qué no hacíamos algo más terminamos haciendo un experto universitario en salud mental. Y yo me tomé aquel experto muy en serio, leyendo, subrayando, estudiando, haciendo resúmenes y empapándome del libro, no limitándome al mero buscar las preguntas en el libro para luego subir el test a la plataforma de la UNED. Creo que entre todas esas pequeñas cosas, a lo largo del tiempo, me he ido enamorando poco a poco de la especialidad.

Luego es cuando vienen mis amigos, que son unos cabritos adorables ellos, y me dicen que normal que la escoja, que los atraigo, que estoy peor que ellos, etc. Va por ellos estas líneas, que me aguantan luego despotricando mucho sobre el EIR. Que también os quiero, cacho perras.

Y ahora me pongo un poco seria. De verdad de la buena. Me apetece romper lanzas por esta especialidad que siempre veo tratada como el último mono, como la decisión desesperada. Que habrá mucha gente ahí escogiendo porque le encante esto, no lo niego, pero esa sensación de "mierda de especialidad" la tengo muchas veces cuando hablo con la gente y comento que quiero lo que quiero. Siento que a veces me miran como diciendo que yo puedo aspirar a más, a otra cosa. Ah, y cuando he explicado qué es el EIR y comento que hay otras especialidades, cae siempre la inevitable pregunta: "¿Y por qué no quieres ser matrona, con lo bonito que es?"

¿Nadie se ha parado a pensar por un instante que para mí no es bonito eso, que a mí no me gusta, que no me atrae y que si quiero hacer lo que quiero, salud mental, es porque un terreno mucho más interesante para mí, más atractivo? ¿Que lo he probado, que tengo un experto universitario sobre el tema, que sé que es duro, pero por eso me atrae aún más? ¿Que eligiendo eso que quiero y me apetece seré más feliz que estando en un paritorio, que estaré haciendo lo que me gusta? ¿Nadie ha pensado en que no nos tiene que gustar a todos lo mismo?

No, mamá, tranquila: trabajar en salud mental no es lo peor que le puede pasar a tu hija.
No, compañeros de profesión: la salud mental no es la última de las opciones para todo el mundo, hay quien la tiene como primera. No es lo más horrible del mundo, desde luego.
No, mundo en general: no quiero ser matrona, quiero ser enfermera residente de salud mental.

Como diría mi amigo Javi Durán sobre el tema, de las una y mil veces que hablamos y le comento lo que opino: "En este mundo de chalados falta gente como tú." Quizás sea eso.



PD: La elección musical del post no es casual. Cuando estudiaba la asignatura de psiquiatría para junio de 2010, en 3º de carrera, Iron Maiden era mi elección predilecta. Me trae buenos recuerdos esas madrugadas con ellos de fondo y me da mucha fuerza también.

10 comentarios:

  1. A mí me parece una especialidad genial, y sería mi segunda opción de no ser porque es más corta. Yo no entiendo lo que tiene la gente con matrona, a mí también me lo dicen y eso que quiero hacer pediatría, y siempre lo mismo "que es muy bonita". Con pediatría y salud mental me dicen que es muy dura, que se tiene que pasar mal, ya pero, ¿y por eso ya no voy a hacerla si me gusta?

    Me parece que queremos cambiar muchas cosas de la enfermería y hacerla más grande de lo que nos hacen y somos nosotros mismos, las enfermeras y enfermeros, los que la hacemos pequeña, dándole importancia a ciertas ramas y despreciando las demás.

    A mí me parece una decisión genial, y si eres la número 1 el año que viene espero estar ahí para ver las caras de la gente cuando elijas Salud Mental ;D

    ¡Besos!

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    1. Yo te digo una cosa: viendo cómo me estoy pasando la vida, en modo difícil, lo que me gusta complicármela y estar siempre enredando con algo creo que necesito algo así, algo duro, algo que suponga un reto constante. Me conozco y me aburriría con lo contrario.

      Comparto tu opinión sobre lo de las especialidades. Enfermería es tan grande como queramos hacerla, pero al final las únicas especialidades que se conocen, que tienen repercusión, son siempre las mismas. Que son necesarias, obviamente, pero también lo son las que desprecian.

      Si el año que viene soy la número uno tengo que pedirle a la que sea de los que entren conmigo ahí que grabe el momentazo. Las caras que se pueden ver cuando firme jajajaja

      ¡Besos!

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  2. Como comentaba el otro día en clase, tanto la enfermería como la medicina son carreras de vocación. Se pasa mal, tratas con momentos duros... y los turnos y las condiciones laborales no son nada fáciles. Si se escogiesen las especialidades porque son más o menos bonitas, a ver quién era el guapo que te trata un cáncer. O un dermatólogo. O un traumatólogo. Hay muchas cosas más en esta profesión que trabajar con niños y con cosas monas.
    Que digo yo, si hay alguien que lo hace por los niños, podría haber cogido Magisterio, no? xD
    Que eso, que la tuya es una carrera de vocación y debes ir por donde te guste y por donde estés cómoda :)

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    1. Eso es precisamente lo que quiero explicar aquí. Que hay vocaciones más allá del ser matrona y que esto es tan respetable como lo anterior, que no es una decisión de segunda. De estas cosas que necesito decir, ya me conoces.

      Besos!

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  3. Me parece genial este post y eso que a mi no me gusta Salud Mental. Pero si a todas nos gustara lo mismo, ya si que trabajo -1000. Es cierto que la gente no la ve con buenos ojos pero, ¿y qué?. Lo importante es hacer lo que crees que te gusta, nunca lo que te impongan o te recomienden. Somos muy libres de decidir y si a alguien no le mola que tú hagas eso pues dos caminos tiene. La que vas a estar al pie del cañón vas a ser tú.

    Una amiga también ha quedado en un puestazo y va a hacer Salud Mental de cabeza, claro que si. No tienes porque hacer matrona porque te de el puesto, porque si entras en un paritorio y ves que no lo es lo tuyo, vas a estar amargada no, lo siguiente.

    Yo me decanto por Matrona, espero que me llegue a apasionar lo que pienso que te apasiona a ti la Salud Mental.

    ¡Un saludo!

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    1. Y a mí me parece estupendo que te guste ser matrona, seguro que serás una estupenda. Pero llevo mal que nos metan a todos en el mismo saco, qué le vamos a hacer.

      Si tienes tan claro lo que harás terminás apasionada por ello. Ahora suerte con la elección el 10 )porque tú eliges este año, verdad?)

      Besos!

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  4. Creía que ya había comentado pero veo que no ...

    Tengo en mente una entrada (como otras cuarenta ... lo sé, para darme de collejas hasta que me quede inconsciente) hablando de todo este tema de las especialidades y el poco cariño que se les dan a unas y el bombo que se le dan a otras.

    Como todo en la vida, esto es cuestión de gustos y preferencias personales.
    Yo no tengo preferencia por una en concreto, quizás y digo quizás comunitaria, pero a ninguna le hago ascos porque mucha gente piensa que matrona va a ser un camino de flores, pero... también puede pasar algo feo. Y salud mental está muy estigmatizada con que son "locos" y que todo es feo y da miedo; A día de hoy puedo decir que nadie me ha valorado tanto como los paciente del psiquiátrico donde hice prácticas en la carrera.

    Un beso!

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    1. Te quiero escribiendo ya, ¿eh? No puede ser que nos tengas con las ganas de leerte.

      Puf, para mí matrona no sería un camino de flores. Cuando estuve en paritorio lo pasé mal, no estaba nada cómoda y estaba deseando irme. En cambio, como ya he comentado ahí arriba, salud mental sí me gusta. Lo he probado en distintas formas y me quedo con ella. Para mí que el estigma del "loco peligroso que hay que apartar de la sociedad" no lo hemos perdido aún, muy triste.

      ¡Besos!

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  5. Me ha encantado este post, ¿y sabes por qué? Porque te entiendo.
    De verdad que te entiendo.

    No se me olvidarán nunca ni la cara de susto de mi abuela cuando se enteró de que elegí SM -aunque es comprensible dado que tiene 80 años, una mentalidad 100% diferente como es obvio, y es más que probable que no sepa todo lo que ha avanzado esto-... ni lo que me dijo un familiar cercanísimo a mí, que trabaja en el mundo sanitario y está al tanto de que Psiquiatría ha evolucionado mucho: "No vas a poder barajar a esos pacientes".
    Me sentó rematadamente mal, pero por educación me callé.

    Lo importante es que aún quedan enfermeras como tú, que si son la nº 1 eligen SM sin dudar. Creo que queda mucho por hacer, que el estigma y la mala prensa perduran y que está en nuestra mano cambiar eso. Aun dentro del propio gremio hay enfermeras que tienen reparos en atender a estos pacientes, y te lo digo porque las he conocido en mis prácticas de estudiante -"¿yo? ¡Yo cogería Salud Mental como última opción!"-.
    Si ya dentro de la profesión hay prejuicios, imagínate la gente que no tienen nada que ver con la sanidad... Lo dicho, hay que currarse el prestigio a la Enfermería en Salud Mental, que nos hace mucha falta.
    Nos leemos ^^

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    1. Ay, mi madre sigue aún diciéndome que si no hay otra especialidad para elegir. Mi padre más de lo mismo. A ambos le digo lo mismo cuando sale cualquier chalado en la tele: "¿Ves por qué lo escojo? ¿Lo ves?" ¡Y lo mejor es que aún no he entrado en la especialidad! Pero me armo de paciencia, no me queda otra.

      Creo que tenemos mucho trabajo por delante con esto de mentalizar a la gente que es algo más, no es lo peor del mundo. Con quitar el estigma. Espero que poco a poco se consiga.

      Nos leemos :)

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Gracias por leer esta entrada de Una enfermera rodeada de cerezas.
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