Motivacional

Como hace mil que no subo nada por aquí que suponga un extra de motivación a quienes estamos estudiando (yo la primera, este tipo de entradas me sube la moral siempre que las tecleo, para qué engañarnos), pues ahí va.

Mi extra de motivación de esta semana y de este mes, más allá de todos los twitts que escribo por las mañanas cuando me pongo a ello, tiene forma de oferta de trabajo. No es que me haya salido nada (ojalá), pero he visto una oferta genial en la que pedían enfermeras con la especialidad de salud mental. MI especialidad, porque será mía, porque estoy luchando para conseguirla y llevo un año y pico estudiando para ello.

La guardé como oro en paño en la barra de marcadores. No tiene interés que la comparta por aquí porque el mismo día que la subieron a Infojobs cerraron la recepción de currículum. Tampoco tiene mucha lógica guardarla, pero la atesoro ahí, a la vista, en primer plano. Que cada vez que abra el navegador la vea, la tenga presente. Algo así como tener mi meta visible, al alcance, para saber que algún día yo tendré esa formación y trabajaré de eso.

Mientras, mi pantalla tiene un nuevo post-it con una frase de If I could fly, de Helloween (la borraré a este ritmo): “I've got dreams inside I need to realize”. La llevo en todas partes y la apunto en todos lados, incluso en mi muñeca cuando comienzo mi sesión de estudio. Para que mire donde mire pueda verla y leerla. Para tener claro que tengo un sueño, que está ahí y que quiero cumplirlo. Que depende de mí hacerlo.

Ambas cosas sonarán a tonterías y chiquilladas, soy consciente de ello. Pero mientras tecleo todo esto los tengo a ambos presente. Y tengo delante el libro de Medico-Quirúrgica II. Y tengo un resfriado bien agarrado, pero me va a dar igual, porque me he cargado las pilas en un momento y voy a hacer, tras mucho tiempo sin intentarlo, una maratón de estudio nocturno. Hasta que el cuerpo aguante. Que quizás no sea lo más recomendable en cuanto a método de estudio y rendimiento, pero va a ser una forma más de motivarme. Porque en su día, en tercero, ya me saqué todas las asignaturas estudiando de noche y sé que rindo más. Por los recuerdos que eso me evoca y por lo que significan esos recuerdos y pensamientos. Porque me gusta irme a la cama bien cansada tras una noche de esfuerzo, es más satisfactorio para mí.

Así que, ya que llevo tiempo sin subir entrada por aquí relacionada con el tema, vengo hoy y la suelto con tres motivos que me hacen cargar las pilas. ¿Y los vuestros cuáles son?

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