Seas mar

Cuando las nubes grises pueblan el cielo, y la lluvia hace su agosto en abril. Cuando la primavera y el invierno se confunden, se deshacen, y sientes que marzo se marcha de aquí. Cuando el frío ocupa el cuerpo marchito que dejó atrás, y el dolor ahonda, vive en ti. Entonces es cuando los versos más amargos flotan en papel, y cuando la tinta los hace florecer.

Rómpete en mil pedazos, nunca es suficiente. Nunca lo fue.

Deshazte como la espuma del mar. Una y mil veces tírate contra las rocas más afiladas en plena tempestad. Deshazte al chocar, como las olas, baila en el viento, sé aroma salino, marítimo.

Forma parte del paisaje, de la arena de la costa. Esa cala segura donde poder refugiarte cuando ya no quede nada y tu barco esté a punto de hundirse. Cuando el cielo clame venganza destrozará cuanto pille a su paso.

Ah, cuando la primavera dé paso a mejores tiempo. Cuando florezcas... Quizás seas océano en calma, atardecer de colores brillantes. Melancolía en forma de reflejos, la escama de los peces moviéndose allá a lo lejos, la vida en todo su esplendor en ti navegando, en tu interior.

Pero el invierno habita en ti, en forma de monzón dormido, deseando arrasar a su paso todo cuanto siga en pie y respire.

Susurra en silencio, medio dormida, la tormenta. Esto es solo un breve descanso, pero aún así el mar se agita. Está inquieto. Es un manojo de nervios. Y respira, respira fuerte.

Tal vez pronto salga, y clame tan alto que azote con su cola de sirena. Todos huirán, se alejarán, y será tritón solitario que se hunde, que arrastra consigo.

Seas naufragio, seas recuerdo, seas olvido.

Nada, no seas nada. Rómpete de tal forma que no quede de ti ni una ligera sombra. Que ni el recuerdo pueda rehacerte, que nadie te imagine, que nadie te piense. Y en ese momento habrás muerto para siempre.

Comentarios

  1. No se porqué, pero tu relato me ha sabido a poesía. Mi entonación mental sólo dejaba paso a estrofas y estrofas.

    Nada, una nimiedad que quizá es algo sin importancia: En "Rómpete en mil pedazos., nunca es suficiente. Nunca lo fue. " hay un punto seguido de una coma. De esas que a veces se escapan de los dedos.

    Más de una vez he deseado romperme y quedarme en un mero humo incoloro que asciende al cielo encapotado...

    ResponderEliminar
  2. Lo vi y lo arreglé, gracias por señalármelo :) Se me coló al teclear, efectivamente.

    En textos así es cuando noto que, incluso sin separar los versos, estos afloran en mitad de la prosa. Tengo la poesía bien dentro, y sale a flote a veces.

    Me alegra saber que te gustó^^ ¡Besos!

    ResponderEliminar
  3. Me gustan esos textos poéticos en forma de prosa. Mejor que las "poesías" sin rima ni ritmo ni nada que abundan últimamente en la blogsfera. :-)

    Un saludo.

    atlantis2050.blogspot.com

    ResponderEliminar
  4. Para la poesía soy bastante clásica. Me gusta trabajar la métrica y la rima, y adoro escribir sonetos, aunque tampoco le hago ascos a un verso libre, siempre que esté cuidado. Pero hay veces que no hay manera de hacerlo, así que prefiero dejarlo en prosa y que suene a poesía.

    Me alegro de que te haya gustado. ¡Besos!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Gracias por leer esta entrada de Una enfermera rodeada de cerezas.
Los comentarios hacen crecer los blogs. Comenta y serás respondido.