Mariposas creadoras

Son como pequeñas mariposas que revolotean sin cesar. Incansables luchadoras contra la gravedad y lo que se tercie, que bailan ante mi vista y se posan en las manos. Las oigo cantar su canción.
Todas son especiales, todas son sueños. Sobrevuelan cada una su particular mundo, su cielo, y se impregnan de él a su forma. Roban instantes en forma de recuerdos y los cristalizan en palabras. Crean momentos especiales y los transportan en sus alas.
Son pequeñas hadas, llenas de magia por dentro. Lo que ven y viven depende de sus sentidos exaltados, de su forma de crear, de su capacidad para ilusionar o dejarse llevar. Pequeñas grandes creadoras.
Son distintas, unas a otras, pero cada una tiene luz propia.
Hay quien es fría y distante, la luna de una noche de invierno. Ella ve lo que los demás obvian, lo hace entre matices oscuros y pensamientos de otros. Es diferente a cuantos puedas conocer, una estrella fugaz que marca para siempre, un ser cuyo rumbo va lejos de cuanto conoces y no te lleva de la mano, deja que te caigas con ella en su mundo. La realidad la trae fresca, a veces cubierta de sangre. Esa es ella. Y es especial por ello.
Otra de ellas es como el sol de primavera, un rayo de luz y esperanza. Es todo creatividad, todo arte, todo ella. Es pura vida hecha por ella misma, es un paisaje creado para que lo recorra de arriba a bajo, minándolo de pequeños detalles. Te atrapa con sus letras y fotografías y no te deja caer por nada, te lleva de un lugar a otro y te estremece por dentro. Esa es ella. Por eso es tan especial.
Y otra es como un amanecer, llena de colores y matices. También te atrapa, aunque de otra forma. Es algo intermedio entre las anteriores, pero también es alguien que lucha y guerrea por hacerse su hueco. Plasma arte en sus letras, sangra páginas de tinta, crea vida en palabras. A veces juega con sus cámaras y hace, también, magia con ellas. Esa es ella. También es especial por ello.
Os admiro, hermosas mariposas que derrocháis magia por los poros. El mundo os ve como pequeñas sin importancia, soñadoras sin futuro, algo efímero y delicado que cualquier día terminará, o como algo que no importa mucho. Admiro vuestro interior, rico y lleno de matices, vuestro universo propio, y ese batir de alas para compartir cuanto os llena, cuanto lleváis dentro.
Sois grande, y que nadie os diga lo contrario, porque os miente.

Me ha dado por escribir. Escribir mucho. Escribir a diario.
Me ha dado por dar lo mejor de mí, por crear, por ilusionarme cada vez que hago algo.
Me ha dado por crecer, aprender más sobre lo que me gusta.
Experimentar. Expandirme.
Hoy va esto dedicado a varias personas que llevo un tiempo leyendo y que me sirven como inspiración.
No quiero poner nombres, no quiero señalarlas. No por nada especial. Sencillamente, quiero que sigan siendo magia.
Y, bueno, siempre se pueden aplicar estas palabras a quienes os sirvan a vosotros de inspiración. Dejad que os cale dentro y soñad, soñad siempre.
No dejéis de aprender nunca, ni de dar lo mejor de vosotros.

Comentarios

  1. Me ha encantado todo, incluso tu comentario. Lleno de inspiración, creatividad y sobretodo vida.

    No tengo más que decir, lo has dicho todo. Precioso.

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  2. Me gusta dejarme inspirar por aquellos que desprenden arte. Es algo maravilloso, te empujas a ti misma a dar lo mejor de ti para ser algún día tan buena como ellos o más.

    ¡Besos!

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